Mi generación
martes, 18 de febrero del 2003 a las 00:34
Tal vez el mejor mail que me han enviado. Dedicada a los que nacimos a finales de los 70. Albert, prova de ficar-me una cançó rollo la bola de cristal, ulises 31 o algo així.
| The Final CountDown - Europe |
Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, nicorrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestramemoria histórica comienza con el Mundial de España 82 y elNaranjito. Aunque nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido unaconciencia democrática y la serie Cuéntame nos parece que es unamierda y que hace apología del franquismo. Por no vivir activamentela Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos depolítica más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestroshermanos pequeños y descendientes.
Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle alas chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescatey,a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos idoa parques de atracciones o visto dibujos animados en color. LosReyesMagos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimosoyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinierondespués de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.
Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos bodrioscomo Historias del Kronen o Reality Bites y creer que éramosnosotrosreflejados (si te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás quechasco). Lloramos con la muerte de Chanquete, con la puta madre deMarco que no aparecía y con las putadas de la Señorita Rottenmayer;nuestra primera canción del verano fue "Los Pajaritos" (1981) ynuestra primera tele fue en blanco y negro.
Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contrala droga, que nos reímos de un anuncio que decía que si el Madrideraotra vez campeón de Europa, que durante un tiempo tuvimos albaloncesto como el primero de los deportes.
Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante ycon la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino confranjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marcalas tuvimos pasados los 10 años.
Entramos al colegio cuando aún existía Castilla la Vieja, cuando el1de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuandotodavía se podía repetir curso y el profesor te podía soltar unaostia; fuimos a la universidad con unas notas de corte del copón ycon una masificación acojonante, pidiendo prórrogas en la mili yobjetando. Somos los primeros en incorporarnos a trabajar a travésdeuna ETT y a los que no les cuesta un duro echarnos delcurro.
Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, comosi no hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido loque era el terrorismo contando chistes de Irene Villa, vimos caer elmuro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a unasecretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia,etc.) cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos OTAN no basesfuera, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpeun11 de septiembre.
Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con elSpectrum, odiamos a Bill Gates, vimos a Perico Delgado anunciar losprimeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.
Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema, el panaderofarlopero.Quién diría entonces que años más tarde, con España integrada en laUE, aquella niña morena habría de enseñarnos sus verguenzas (RuthGabriel).Los del incomparable "Planeador abajo" de Mazinger Z, los de Ulises31 y Comando G (que nunca acabó de gustar a nadie)
Somos la generación que fuimos al cine a ver las películas deParchís, y que durante años creímos que el de rojo (como quien diceel de en medio de los Chichos ) era Enrique Búmbury.
Los que crecieron escuchando a Europe y a ese grupete de imitadoresque les salió, unos tal Bon Jovi. Los de la explosión delChallenger,la cantada de Arkonada, Los mundos de Yupi y las pesetas rubias
Nos emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca Perdida.Comiamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque aquelloque empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal.
Somos la generación que vio a nuestros padres renegar de FelipeGonzález, del España mañana será republica y el OTAN No al OTAN Sí,los GAL y los contratos basura.
Somos la generación del Tocata, La Bola de Cristal (solo no puedes,con amigos sí), el Follow Me, El hipnótico "Planeta Imaginario", LosToreros Muertos, La Orquesta Mondragón, el abrazafarolas del Butanoyel Misissipi de Pepe Navarro con su inimitable Pepelu.
La generación de la quinta del buitre, de Hugo Sánchez, de Biriukov,Del Corral, Corbalán, Romay y que nos traumatizamos con las muertesde Fernando Martín y Petrovic (¿quién coño juega hoy en el Madrid debaloncesto?).
El 600 era el utilitario normal, el 124 un coche familiar y el 131una berlina de lujo.
El 23F nos pareció un buen día porque no hubo clase y poníanpelículas por la tele.
Nuestro grito de guerra fue "Tigres, Leones, todos quieren ser loscampeones" y descubrimos a las mujeres gracias a los tirantes de unatal Miriam Diaz Aroca.
La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan devendernos que España es favorita para un mundial.
La última generación de las litronas y los porros, y qué coño, la última generación cuerda que ha habido.

